Brote de Ébola en Kivu Norte e Ituri: ya hay casi 100...

Brote de Ébola en Kivu Norte e Ituri: ya hay casi 100 muertos

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Es clave formar al personal local sobre la correcta limpieza de los trajes de protección. Karin Huster/MSF

Estamos en un punto crucial de la epidemia en República Democrática del Congo: ahora, actuar rápido es clave para evitar la propagación del virus. En 40 días, hemos tratado a 83 pacientes confirmados y 32 personas se han recuperado, pero todavía queda mucho trabajo por hacer.

40 días después de que se declarara oficialmente la primera epidemia de Ébola en la provincia de Kivu Norte, en República Democrática del Congo (RDC), hemos tratado a 83 pacientes confirmados de esta enfermedad. Esto representa más del 92% del número total de pacientes confirmados hospitalizados (90) en los centro de tratamiento de Ébola (CTE) desde el pasado 1 de agosto.

De los pacientes que dieron positivo por Ébola y fueron ingresados en el CTE de Mangina, 32 se han recuperadoy regresado con sus familias, mientras que dos siguen bajo tratamiento y otros siete aún están esperando a recibir el resultado de sus tests.

“Estamos en un punto crucial de la epidemia”, afirma Berangère Guais, nuestra coordinadora de emergencia en Beni. “El número de pacientes en el centro de tratamiento se ha reducido significativamente, pero han surgido nuevos casos de varias cadenas diferentes en los últimos días. Debemos continuar trabajando con la comunidad para generar confianza y garantizar que todas las personas que presentan síntomas sean rápidamente aisladas y diagnosticadas. No podemos bajar la guardia hasta la epidemia llegue a su fin“.

El 31 de julio, un día antes de que se declarase la epidemia, nuestros equipos que trabajaban en un hospital en Lubero llegaron a Mangina, el epicentro del brote.

Inmediatamente pusieron en marcha una respuesta contra el virus en colaboración con el Ministerio de Salud congoleño. Durante los días siguientes, personal experimentado de nuestra organización llegó de varios puntos del país y del resto del mundo para formar a los integrantes del personal local y trabajar en equipo. Los objetivos, cuidar a los enfermos y evitar la propagación del brote.

Actuar lo más rápido posible

“Sabíamos que teníamos que actuar rápido. Cuando llegamos [el 3 de agosto], vimos que el centro de salud local en Mangina estaba abrumado. Varios miembros del personal sanitario estaban enfermos y el número de pacientes aumentaba a diario. Trabajaban de la mejor forma que podían, pero todos estaban hacinados en una sala del hospital. Tuvimos que actuar rápidamente para mejorar la situación, tanto para los pacientes como para el personal del centro”, explica Patient Kamavu, un experimentado enfermero de nuestro equipo de respuesta rápida a emergencias en República Democrática del Congo.

Tres días después, el 6 de agosto, habíamos conseguido ya mejorar la seguridad de la unidad de aislamiento en un pabellón del Centro de Salud de Mangina y construido otra dentro del Hospital General de Referencia en Beni. También comenzamos la construcción de un centro de tratamiento en Mangina.

El CTC en Mangina se inauguró el 14 de agosto y cuenta con una capacidad para atender a 68 pacientes y aumentarla a 74 si fuera necesario.

En concreto, 37 pacientes fueron transferidos de la unidad de aislamiento en Mangina al CTE ese mismo día. La sala de aislamiento de Beni fue completada y entregada al Ministerio de Salud, quien asignó su gestión a otra ONG.

“Nosotros nos enfocamos en la atención a los pacientes, mientras nuestro equipo de logística y agua y saneamiento trabajaba día y noche para completar un centro de tratamiento donde se pudiera atender a los pacientes de manera segura”, explica Patient. “Era increíble, hacíamos visitas al sitio y, un día después, veíamos un hospital totalmente diferente”.

Aislados cerca de sus hogares

También construimos un centro de tránsito con capacidad para siete camas en Makeke (en la frontera entre Kivu Norte e Ituri) el 28 de agosto, para hacer frente a varios casos en el área y a la resistencia de la comunidad a ser transferidos hacia Mangina como medida temporal.

Ahora, los pacientes con casos sospechosos pueden ser aislados y recibir la prueba para detectar el virus del Ébola cerca de sus hogares; solo serán derivados por carretera a uno de los centros de tratamiento en caso de dar positivo en la prueba.

Durante el curso de esta epidemia, también hemos ofrecido nuevos tratamientos a pacientes con infecciones confirmadas de Ébola bajo un protocolo de uso compasivo. Estos tratamientos se administran solo con el consentimiento informado del paciente (o un miembro de la familia si son demasiado jóvenes o están demasiado enfermos para dar su consentimiento), y se les proporcionan en adición a los cuidados paliativos (hidratación y tratamiento para los síntomas del Ébola, como la diarrea y vómitos).

“Es un gran alivio poder finalmente ofrecer a los pacientes algo más que cuidados paliativos. Estadísticamente, los pacientes con Ébola tienen menos de un 50% de probabilidades de sobrevivir. Esto es devastador y aterrador para las familias y la comunidad”, concluye Patient.

Fuera de los centros de tratamiento, nuestros compañeros que trabajan en las áreas de Beni, Mangina e Ituri -ubicada entre Mambasa y Makeke (en la frontera con Kivu Norte)- visitan los centros de salud, enseñan al personal a hacer un triaje adecuado de los casos sospechosos, donan materiales de protección vitales, y establecen áreas de aislamiento para atender de forma segura a los pacientes sospechosos mientras llega una ambulancia. Los centros de salud en Mangina y Beni que han visto casos positivos también están siendo descontaminados.

“Lamentablemente, en esta epidemia hemos visto al menos a 17 trabajadores de salud infectados con Ébola. El personal sanitario que atiende a pacientes con enfermedades como la malaria y la neumonía, o que ayudan a las mujeres a dar a luz, debe estar protegido por un sistema de triaje adecuado para identificar y aislar a los pacientes con casos sospechosos de Ébola antes de ingresar a un hospital. Esto no solo protegerá a los trabajadores sanitarios, sino también a sus pacientes, y evitará que los centros de salud se conviertan en centros de amplificación para la propagación del virus”, concluye Berangère Guais.

Hemos recibido la aprobación oficial para comenzar una campaña de vacunación para los trabajadores de primera línea en el eje entre Makeke y Biakato.

Nuestra intervención, día a día

30 de julio: nos informan de casos sospechosos de Ébola cerca de Beni/Mangina, en Kivu Norte.

31 de julio: uno de nuestros equipos en Lubero (a unas tres horas en coche) llega al lugar con el Ministerio de Salud para investigar.

1 de agosto: el Ministerio de Salud declara un brote de Ébola en Mangina, en Kivu Norte, en el noreste de la República Democrática del Congo.

De 1 al 3 de agosto: nos preparamos para responder al brote, siguiendo el plan general del Ministerio de Salud.

6 de agosto: se instala una unidad de aislamiento en el centro de salud de referencia, y se realizan formaciones sobre la utilización del equipo de protección individual, prevención y control de infecciones. También construimos una unidad de aislamiento en Beni.

7 de agosto: los resultados de unos análisis genéticos hechos por el laboratorio nacional confirman que el virus que circula es de la especie Zaire, pero de una cepa diferente a la reportada en el brote de la provincia de Ecuador a principios del año.

8 de agosto: comienza la vacunación de los trabajadores sanitarios de primera línea, bajo la supervisión de la OMS. No participamos en esta intervención.

13 de agosto: se declara un caso de Ébola en Mambasa, en la región de Ituri. Uno de nuestros equipos lega al lugar. Empezamos a descontaminar el centro de salud local en Mangina, así como otros centros con casos confirmados.

14 de agosto: nuestro centro de tratamiento abre en Mangina (en tiendas de campaña que están a 300 metros de la unidad de aislamiento).

24 de agosto: comenzamos a ofrecer medicamentos terapéuticos a los pacientes elegibles en el centro de tratamiento de Ébola en Mangina.

28 de agosto: abrimos un centro de tránsito en Makeke.

2 de septiembre: uno de nuestros equipos llega a Butembo para investigar una alerta sobre un caso sospechoso en la ciudad.

4 de septiembre: se confirma el caso en Butembo.

5 de septiembre: empezamos a instalar un pequeño centro de aislamiento, a ayudar en el transporte de pacientes con casos sospechosos de Ébola a los centros de tratamiento, y a descontaminar las estructuras sanitarias donde han muerto personas con casos confirmados de Ébola.

Nota: 67 pacientes confirmados han sido admitidos en el centro de tratamiento de Ébola en Mangina, además de los 16 atendidos en el centro de tratamiento de Ébola en Beni hasta que este fue traspasado al Ministerio de Sanidad. Otros 10 casos confirmados por el Ministerio murieron dentro de sus comunidades y dieron positivo en la prueba posterior a su muerte. Por lo tanto, nunca fueron admitidos a los centros de tratamiento de Ébola.  El número total de casos confirmados a día 10 de septiembre según el Ministerio de Sanidad es de 100. De esos 100, MSF ha tratado a un total de 83.