Evangélicos de todo el mundo desbordan Jerusalén festejando Sucot

Evangélicos de todo el mundo desbordan Jerusalén festejando Sucot

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Marcha de cristianos en Jerusalén / Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén vía Facebook

Una marcha anual que se celebra coincidiendo con la fiesta de los Tabernáculos que conmemora los 40 años que el pueblo judío vivió en el desierto, tras ser liberados de la esclavitud en Egipto.

Miles de cristianos evangélicos de todo el mundo (unos cien países) mostraron ayer su apoyo a Israel, en una multitudinaria marcha por Jerusalén. Los participantes aseguran que cada año se unen a ellos más y más israelíes para agradecer su respaldo al pueblo judío.

Alrededor de 7.000 participantes, según la Policía, iniciaron el recorrido sobre las 15.00 (12.00 GMT) desde el parque Sacker, donde habían pasado la jornada entre actuaciones, hacia la Primera Estación, en el oeste de la ciudad.

Los colores nacionales de España, Perú, Colombia, Italia, Japón, Corea del Sur y Brasil, con una de las representaciones tradicionalmente más numerosa, fueron dando luz al desfile, mientras israelíes acumulaban las enseñas y regalos que les entregaban.

RECORDANDO EL ÉXODO

La marcha anual, organizada por la Embajada Cristiana de Jerusalén, un grupo cristiano evangélico proisraelí, coincide con la festividad judía de los Tabernáculos o Sucot, que conmemora los 40 años que, según los textos sagrados, el pueblo judío vivió en el desierto, tras ser liberados de la esclavitud en Egipto.

El Sucot es una de las tres Fiestas de Peregrinación del judaísmo, junto con Pesaj (Pascua) y Shavuot (Semanas), que comenzó el pasado lunes y se extiende una semana, y durante la que la marcha de Jerusalén ha pasado a formar parte de la agenda de actividades.

Los israelíes de la ciudad apostados en las vallas de seguridad que delimitaban el recorrido por el centro de Jerusalén portaban pancartas de “bienvenidos”, “agradecidos” y “bendiciones” que dirigían hacia los grupos de evangélicos que desfilaban ondeando banderas de cada país representado.

También estuvieron presentes organismos oficiales, asociaciones y empresas privadas de Israel que marcharon como parte de la comitiva en un ambiente festivo con música, cánticos y bailes que paralizaron el centro de la ciudad.

El apoyo de estos cristianos de forma festiva cada año con esta simbólica marcha incluye la apuesta por la reagrupación del pueblo israelí, a reconocer Jerusalén como capital -incluyendo la parte árabe de la ciudad, ocupada desde la Guerra de los seis días, de 1967- y al Estado de Israel.

TESTIMONIOS

“Vine por primera vez en 2010 y la gente era muy reticente, pero ahora podemos ver cómo los israelíes vienen más porque se sienten apoyados, ya no hay ese miedo”, dijo Óscar Álvarez, pastor del Ministerio Bautista Internacional de Barcelona.

El pastor evangélico Moisés Ávila coincide con Álvarez, desde que él comenzara a asistir hace diez años, representando a España. “No eran muy receptivos, porque nunca se les manifestó amor, sino que fueron un pueblo perseguido, y poco a poco se han ido abriendo y han visto que nuestro amor es sincero y sin segundas intenciones”, remarca.

“Es la primera vez que vengo a la fiesta del Sukot, pero no sabía que existía esta marcha y me está emocionando mucho ver a tantas naciones que aman a Israel”, expresa la española María Victoria Chamartín, quien resaltó la “calurosa bienvenida” que ha recibido por parte de los ciudadanos israelíes.

El vínculo que sienten estas corrientes cristianas recae en que “Israel es el país de la Biblia, y quien recibió y conservó las escrituras”, dice Chamartín.

Los cristianos evangélicos consideran que el retorno de los judíos a la Tierra Prometida es una de las condiciones para que Jesús vuelva a la Tierra por segunda vez y que, entonces, será reconocido como Mesías por el pueblo judío.

El pastor Álvarez asegura que la entrega a Israel de la Embajada Cristiana no “son solo palabras, ni estas marchas”, sino que también ofrece ayuda financiera y asistencial.

“Por ejemplo, costea los billetes de quienes hacen aliá”, la emigración de judíos a Israel, explica.