Inicio Editorial del Lector Cómo prevenir que tu hijo/a sea víctima de abuso sexual

Cómo prevenir que tu hijo/a sea víctima de abuso sexual

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Aimee Vogelsang, Unsplash

El niño no tiene madurez para entender la actividad sexual; ni la capacidad para entender la actitud sexual que un adulto puede asumir ante el.

El abuso sexual de tipo pedófilo se puede definir como cualquier acción de índole sexual que una persona adulta, hombre o mujer, impone sobre un niño haciendo uso de engaños, chantajes, o fuerza.

El abuso sexual comprende actos lascivos (miradas y/o palabras insinuantes, mostrar material pornográfico, tocar o pedir ser tocado en forma erótica, acariciar o pedir ser acariciado en los genitales), y violación sexual (penetración anal o vaginal).

Se debe tener claro que un niño no tiene la madurez psicológica ni emocional para entender de qué se trata la actividad sexual y cuál es su objetivo; así como tampoco tiene la capacidad para entender la actitud sexual que los adultos pueden asumir ante ellos.

De allí la importancia de instruirlos en forma práctica respecto a la manera de responder frente a posibles presiones de abusadores sexuales, quienes por cierto suelen ser personas que tienen fácil acceso al entorno del niño (padrastros, primos, tíos, abuelos, vecinos, amigos de la familia, etc.). 

El abusador necesita privacidad y el silencio de su víctima. Por lo tanto, buscará la ocasión para estar solo y se asegurará que el niño o niña no va a contar lo ocurrido a nadie.

Para lograr privacidad estudiará el cuándo y cómo puede lograr estar solo con su víctima, y para evitar que hable sobre lo sucedido recurrirá a frases como: “Si cuentas lo que hiciste tu papá se va a enojar muchísimo y te va a castigar”,  “No gritaste ni corriste porque te agradó… en el fondo tú también querías».  «Si cuentas algo no te van a dejar venir más para acá», “Si haces lo que te pido te daré el regalo que tú quieras”, “Si cuentas lo que pasó me las pagarás”.

El Libro Inspirado de Arriba dice: “En los postreros días vendrán tiempos peligrosos porque habrá hombres que sólo se amarán a sí mismos… de malos sentimientos, crueles,… que aparentarán una bondad que realmente no tienen… se meterán en las casas a hacer daño… A esta clase de personas hay que evitarlas” (2 Tim. 3:1-8).

Lo anterior es una dura realidad que a propósito del tema sugiero enfrentar dándole a sus hijos e hijas las siguientes instrucciones:

  • Si alguien te invita a jugar “solos” o a cerrar la puerta, dile: “No me gusta jugar en sitios solitarios ni con la puerta cerrada, abre la puerta o grito”.
  • Si alguien te ofrece un premio por dejarte tocar o jugar a que te toca, dile: “No quiero que me toques y no quiero jugar este juego, se lo diré a mi mamá”.
  • Si alguien intenta tocar tus genitales o quiere que tu lo toques, dile: “No me toques, se lo diré a mi mamá ahora mismo”.
  • Si alguien te dice que ya no te querrá, no te hablará o no jugará contigo si no te dejas tocar por él, dile: “No me gusta esto y se lo diré a papá y a mamá, aunque no me hables más nunca”.
  • Si un extraño te ofrece dulces, dile: “No recibo nada de extraños” y de persistir grita pidiendo ayuda. Si alguien te invita a jugar papá y mamá, dile: “No juego esto porque soy un niño, no un adulto”, y cuéntaselo a mamá.

Creo que es igualmente importante que en las escuelas los orientadores o docentes traten el tema con sus alumnos desde una perspectiva preventiva.

Por último, si su hija o hijo ha sido víctima de abuso sexual busque la ayuda profesional pertinente a fin de asegurar la estabilidad psicosexual del futuro adulto.

Con gusto atenderé tus preguntas o comentarios: hector marquez.convicciones@gmail.com